LA PROHIBICIÓN DEL MATRIMONIO IGUALITARIO, VULNERA PRINCIPIOS DE LIBERTAD E IGUALDAD

La Iglesia Evangélica Protestante de El Salvador, la Misión Sacerdotal Tercermundista, y la Fundación de Estudios Para la Aplicación del Derecho.- FESPAD, ante el posible evento de presentación de la pieza de correspondencia para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, de parte de Alianza Republicana Nacionalista ARENA, EXPRESAMOS:

El artículo 1° de nuestra Constitución establece, que el Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado, y que además está obligado a asegurar a los habitantes de la República (todas las personas sin excepción) condiciones que permitan gozar de la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social.

El intento de prohibición del matrimonio igualitario impulsado por ARENA, es una maniobra desesperada que vulnera las libertades individuales, violenta derechos fundamentales, pero además afecta derechos personalísimos o de la autonomía de la voluntad de las y los hermanos Salvadoreños miembros de las comunidades LGTBI.

Es evidente la posición de desventaja social, la desigualdad y marginación que históricamente ha sufrido la población LGTBI pero más indignante es, que dicha propuesta se materialice con fines electorales, y que no esté sustentada en el valor de la dignidad humana. No es sorpresa que el partido ARENA tenga esta postura: coherente con su mentalidad retrograda, sus acciones excluyentes, sus estrategias represivas y  violentas. Muchas veces, sino todas las veces, esta población es vulnerada en el acceso al derecho de salud, educación, vivienda, seguridad pública; sufren discriminación  de religiosos y servidores públicos, etc. Por tanto la condena, estigmatización y marginación de las personas con orientación sexual distinta a la “aceptada” por nuestra sociedad  destruye ese núcleo fundamental y natural de las familias.

Como cristianas y cristianos coherentes con el mensaje de amor de Jesús, es importante recordar que no nos ha puesto Jesús como “jueces” en esta tierra sino al contrario  la exclusión del goce de los derechos fundamentales basándose en motivos discriminatorios por razones de preferencia u orientación sexual, resulta inadmisible e incoherente desde un Estado Constitucional de derechos. Somos llamados a levantar nuestra voz en contra de la injusticia y la discriminación de cualquier tipo.

POR TANTO:

Exigimos a la población en general, y específicamente al partido de Arena se abstenga de transmitir mensajes falsos a la población, diciendo que la diversidad sexual es una perversión y es condenada por Dios.

Exigimos al Estado que actúe de forma laica para superar las imposiciones morales de una creencia específica a toda la sociedad. Hermanas y hermanos es hora de que abramos nuestros corazones y mentes para superar conceptos obsoletos y prejuicios sin sentido, dándole lugar a una convivencia más respetuosa e igualitaria.

Como iglesia reafirmamos nuestro compromiso Jesuano, y les invitamos a todas y todos a que estudien el mensaje de Jesús. Si dicen ser cristianos/as están diciendo que siguen a Jesús de Nazareth, entonces deben estudiar con minuciosidad y rigor científico las Escrituras.

Las y los especialistas académicos, biblistas y exégetas reconocidos mundialmente han podido des-construir la interpretación equivocada de que la homosexualidad debe ser causa de condena y marginación. En los Evangelios encontramos un mensaje de Amor desinteresado y la proclamación de la Buena Nueva del Reino de Dios. En NINGÚN lugar, encontraremos condena alguna a las personas LGTBI. Cuando el texto bíblico se tradujo al español, la tradición perpetuó una idea errónea. La tradición enseñó: sexualidad = pecado. Cuando en el texto hebreo aparece la palabra “pecado” por primera vez, es cuando Caín mata a su hermano Abel, es decir que provocar la muerte y la violencia eso es el pecado, al menos según el Génesis.  Quienes digan lo contrario no han entendido el mensaje de Jesús. No han entendido el mandamiento del Amor, o bien, lo ignoran conscientemente.

Invitamos a la población en general, a las comunidades LGTBI, a todas las personas y agrupaciones de familiares y todas y todos los hetero-aliados que se sumen al repudio de la intromisión arbitraría en los derechos de la autonomía de la voluntad de las personas. En un país  como el nuestro el Estado ni la iglesia pueden ni  deben  decidir sobre esa la intimidad y libertad de las personas, ni sobre sus cuerpos, ni sus mentes.

Llamamos a reflexionar, a actuar con conciencia y a ser respetuosos de la dignidad humana, de la población LGTBI, como valor  máximo al que aspiramos como pueblo Salvadoreño, a ser inclusivos y a luchar por la reivindicación de los derechos de dicha población. Seamos ciudadanas y ciudadanos responsables y este próximo domingo vayamos con conciencia a las urnas, no dejemos que otros se impongan y elijan por nosotros.

1 Comment

  1. Sebastian dice:

    Increíble!

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