Representantes del Vaticano esperan que pronto el sacerdote salvadoreño pueda ser visto como un modelo para toda la Iglesia.

Redacción ContraPunto

Tres pastores latinoamericanos fueron reconocidos por la Pontificia Comisión Para América Latina como “víctimas por ser fieles a la opción preferencial por los pobres”. Entre ellos está Monseñor Óscar Arnulfo Romero, el sacerdote asesinado en El Salvador el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba una misa en la capilla del hospitalito “La Divina Providencia”.
Junto a él fueron nombrados los pastores argentino y mexicano Enrique Angelelli y Juan Jesús Posadas Ocampo. El cardenal Posadas Ocampo fue Arzobispo de Guadalajara, México, y fue asesinado el 24 de mayo 1993. Mientras que el obispo e Angelelli, era obispo de La Rioja, Argentina, muerto el 4 de agosto 1976, en un sospechoso accidente de auto y en un contexto de valentía del Obispo.
“Quisiera conmemorar a tres pastores concretos, desde luego sin anticiparme al juicio de la Iglesia y sin dar a las palabras “martirio” y “mártir” una significación canónica y teológica y evitando cualquier interpretación política”, mencionó el cardenal Leonardo Sandri durante la Eucaristía que realizó el pasado 28 de febrero en el Vaticano.
Gaspar Romero Galdámez, hermano del llamado “voz de los sin voz”, afirma que es cosa de poco tiempo para que el proceso se concrete.
“La familia nos sentimos honrados y agradecidos de tanto homenaje que cada año va en aumento, el Sr. Presidente le tiene una gran estima. Y él como muchísimas personas decimos San Romero de América. Yo lo conocí personalmente y me dolió su muerte como hermano y como salvadoreño lamento la pérdida que tuvo el país al perder a un valioso hombre”, dijo.
También explicó que supo sobre la mención de Monseñor, por un periódico digital y que ha consultado a Monseñor Ricardo Urioste, quien tampoco ha recibido alguna confirmación, sin embargo, aseguró que siguen orando y que será que Dios el que disponga. Compartió que próximamente el Vaticano hará un monumento de bronce en honor al mártir.
Por su parte el párroco de la Catedral de San Salvador, Héctor Figueroa, no quiso dar declaraciones bajo el argumento que no hay una notificación oficial sobre la mención que el Vaticano hizo el sacerdote salvadoreño, sin embargo, aseguró que una vez sea expuesto algún documento formal sobre el caso, será la misma iglesia la que lo exponga a la opinión pública.

 

La canonización
Sandri recalcó que la causa de canonización de Monseñor Romero ya fue introducida y expresó que esperan que pronto el sacerdote salvadoreño pueda ser visto como un modelo para toda la Iglesia. Con el acto se refuerza aún más la posibilidad de canonización del sacerdote salvadoreño.
El 23 de abril de 2013 la causa de beatificación de Monseñor Romero fue desbloqueada y el encargado de hacer ese anuncio fue el Arzobispo italiano Vincenzo Paglia en una homilía ofrecida el domingo en la ciudad de Molfetta, Italia.
Actualmente Monseñor Romero para la izquierda es un símbolo de justicia y de lucha; la derecha lo sigue catalogando como incitador de rebeldía y de allí, la justificación de su magnicidio. La actual Iglesia, por su parte, no quiere que su figura se “politice”.
Antes de ser nombrado arzobispo en 1977, Romero era un pastor conservador y dedicado a los asuntos de la Iglesia. Tras asumir como máximo jerarca de la Iglesia católica local, las fuerzas de la dictadura militar imperante y los escuadrones de la muerte de la derecha política iniciaron acciones en las que asesinaban a curas y personas del entorno del arzobispo.

“Sabemos que fue alguien que luchó por un pueblo y tiene todo el privilegio para ser proclamado como santo porque santo no es el que es humilde y solo se humilla, sino aquel que da la vida por los demás, y lucha por los derechos”, expresó Salvador Orellana, feligrés de la parroquia Santa Domingo, Chiltiupán.
Carlos Torres, un católico desde hace 49 años, considera la posible canonización de Monseñor Romero, es algo que ha tardado demasiado, pues considera que “un hombre que luchó por el bienestar de las personas, merece ser santo, y Monseñor fue la voz de los sin voz, pues sabemos que no le tuvo miedo a la oligarquía y más bien los enfrentó y que al final lo callaron, como saben hacerlo, matándolo”, dijo.
“Monseñor debería ser canonizado por la historia que se sabe de él, todos sabemos que lo asesinaron por apoyar al pobre y decir la verdad, ningún otro fue capaz de denunciar tantas injusticias que se cometieron en contra de los más desposeídos. Sería una buena noticia para el país”, expuso, Martin Cabrera, ciudadano.
Por su parte, Martín Díaz, reverendo de la Iglesia Evangélica Protestante de El Salvador, expresó que “para nosotros es un tema muy delicado porque somos de la opinión que Monseñor Romero, en efecto ya es San Romero igualmente la iglesia católica con sus procesos lo está por institucionalizar, lo que a nuestro juicio es arrebatarle al pueblo la figura de San Romero”, refiriéndose a que la canonización de Monseñor Romero implica institucionalizarlo.

 

Fuente: Contra Punto

 

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