Comunicado de la Iglesia Evangélica Protestante de El Salvador sobre la temática del aborto.

Debido a los hechos que estamos viviendo como sociedad en estos días y en especial que está viviendo Beatriz; debido a la complejidad del tema y las posturas antagónicas existentes, sentimos como cuerpo pastoral de la IEPES la necesidad de manifestarnos públicamente en solidaridad con Beatriz, y a las organizaciones que valientemente la acompañan; y con esto a todas las mujeres de escasos recursos que han sufrido abortos clandestinos.

Como pastores y como teólogos/as nos hemos enfrentado a la temática en varias ocasiones y vemos la acuciante necesidad de respuestas por parte del estado.

Como cristianas y cristianos consultamos La Biblia, y reconocemos que la sagrada escritura hace un énfasis especial en la necesidad de ayudar a las y los pobres e indefensos. Otras sagradas escrituras de otras comunidades religiosas coinciden en este principio. Jesús se reunió con excluidos y excluidas, les sanó, compartió con ellas y ellos, y nos ofrece la posibilidad de comprender y vivir el vínculo del amor entre seres humanos, hijas e hijos del Dios de la Vida.  Eso estamos haciendo como comunidad, apoyando a las personas más excluidas en este momento.

La mayor causa, en el mundo, de muerte en adolecentes, son los embarazos precoces. Aquí en nuestro pais la legislación es restrictiva, por ende los abortos se practican en condiciones de alto riesgo para las mujeres. Las mujeres adineradas pueden practicarse abortos seguros en clínicas privadas nacionales o extranjeras, en cambio las mujeres de escasos recursos no tienen más opción en muchos casos, que ir donde una enfermera o un carnicero para que “le ayude” a abortar.

La práctica del aborto es, evidentemente, un problema de salud pública, pero más aún es un problema de desigualdad social, económica, étnica y de género, y sobre todo, de clara violación al ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

El aborto es una situación límite para toda mujer que se lo practica. El aborto no se hace por satisfacción, sino por desesperación. Hay muchas causas por las que una mujer decide abortar.

Pero nos ha sido dicho que no juzguemos a los demás. Dios es nuestro unico juez legítimo.

Gran parte de la población jóven de entre 20 y 40 años, ya está harta de estos debates incoherentes y cargados de moralina.

Sabemos y somos conscientes que:

– Deseamos contribuir al debate, desde una perspectiva jóven y desde las inquietudes de una nueva generación.
– Apostamos a la lucidez de nuestros gobernantes, para que den un urgente tratamiento legislativo.

Exigimos una respuesta URGENTE, clara y concisa para que las muejeres puedan confiar en que las autoridades también les apoyan en ese difícil momento. Hoy no solo se trata de Beatriz, sino de todas las mujeres que se encuentran en una desesperada, dolorosa e injusta situación.

– Ninguno de nosotros promueve el aborto en sí. Lo que buscamos es mayor igualdad para todas las mujeres que se ven en la necesidad de hacerse un aborto. Las experiencias que hemos escuchado y acompañado espiritualmente suenan escalofriantes, complejas, desesperadas.

– Sí promovemos e insistimos en que es urgente tomar conciencia de la necesidad de la educación sexual en las escuelas. No tiene nada de malo, no tiene nada de sucio hablar de la sexualidad humana con las niñas, los niños y adolescentes. Por el contrario, tiene peores consecuencias lo que se calla.

A los pastores y obispos que apoyan el aborto inseguro e ilegal, no los juzgamos tampoco. Cada ser humano es libre de elegir su manera de vivir y si quiere ser coherente con su discurso.

Rom. 14:12: “Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a Dios.”
Pero sí nos preguntamos, como personas, como agrupaciones, como comuniadad espiritual, como hermanas y hermanos en Cristo. ¿Por qué siguen estando tan ciegos. No comprenden de qué se trata realmente la despenalización del aborto terapéutico? ¿No comprenden la dimensión y la urgencia del caso?

Los grupos fanáticos y fundamentalistas nunca van a entender en términos racionales que no pueden imponer una moral propia de su denominación religiosa -y que nadie cuestiona- al resto de la sociedad, con otras creencias y valores morales.

El Estado es laico y no debería doblegarse a la doctrina de una religión o institución. El Estado somos todas y todos, no se trata del que grita más fuerte, ni de imponerle nada a nadie: se trata de poder discutir racionalmente tomando los hechos como punto de partida.

Invitamos a todas las comunidades cristianas de El Salvador, y a las hermanas y hermanos que practican otras religiones y formas de vida espiritual, a orar, reflexionar y repensar desde una perspectiva amorosa la temática del aborto.

a) Porque la oposición al aborto no es bíblica, ni es un mandato divino.

En toda la biblia hay una sola cita que apela explícitamente al aborto sin eufemismos ni nada similar, se encuentra en el pasaje del libro de Éxodo 21, 22 – 25 que trata a la mujer como propiedad del hombre, por eso él decide la multa si algún hombre golpea a una mujer embarazada y aborta. En cambio si muere ella se paga vida por vida. En esto la Biblia es clarísima: un aborto equivale a una multa, en cambio el daño a la mujer se paga vida por vida según la ley del talión. De esto se desprende que un aborto no es equivalente a un asesinato como muchos grupos fundamentalistas religiosos, supuestamente basados en la biblia, repiten cada vez que se expresan. Es llamativo, ¿no? En toda la Biblia no hay otra cita explícita sobre el aborto, pero sí hay muchísimas enseñanzas respecto al amarnos, respetarnos, ayudar al prójimo, incluir a los excluidos y proteger a los y las pobres y desvalidos. Dónde estamos poniendo las prioridades?

b) Abogando por la prohibición y penalización del aborto se logra que miles de mujeres y adolescentes pobres mueran o padezcan graves daños a usu integridad fisica, moral y espiritual

Para que tengamos sensatez como personas y como seguidores de Jesús de Nazaret, que decimos que somos, hay que reconocer las barbaridades que están ocurriéndole a millones de mujeres en el mundo y en el país en que vivimos, a diario.

¡Basta de mujeres muertas, mutiladas y con daños graves por mala praxis de abortos!
¡Sí a la educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir!

 Iglesia Evangélica Protestante De El Salvador

¡Provocando Encuentros!

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3 Comments

  1. Dalia dice:

    se aprecia leer uno de pocos articulos con matiz religioso, pero con sentido humano y del principio de racionalidad que las iglesias y sus activistas deben mantener en perspectiva.

  2. […] Comunicado de la IEPES sobre la temática del aborto y el caso de Beatriz […]

  3. Eunice Echeverría dice:

    Vaya al fin leo algo coherente, tal como se apunta la decisión debe estar basada en aspectos científicos y no en prejuicios.

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